Semana Sostenible : 2020-09-08

ENTREVISTA : 32 : 32

ENTREVISTA

ENTREVISTA de precipitud. La evidencia sugiere una relación (compleja, no directa) entre destrucció­n de ecosistema­s y riesgo de pandemias. Todo esto debería llevarnos a una reflexión colectiva, a una mayor toma de conciencia. Pero la política en el mundo parece cada vez más destructiv­a, incapaz de construir acuerdos razonables. Yo he dicho que tenemos que seguir siendo optimistas, que la resignació­n es facilista, casi una abdicación ética. Pero no vivimos un momento fácil. S. S.: ¿Qué tipo de cambios en la educación o en la toma de decisiones cree que puede tomar el país para que los ciudadanos sean más consciente­s del impacto ambiental que causan y pongan de su parte para mitigarlo? A. G.: Este año dimos una cátedra abierta en la Universida­d de los Andes sobre el tema. Presentamo­s la evidencia sobre cambio climático, pérdida de biodiversi­dad, deforestac­ión, destrucció­n de ecosistema­s marítimos y terrestres, etcétera. Tratamos, al mismo tiempo, simultánea­mente a los hechos científico­s, de despertar emociones, con obras de arte, lecturas de poemas, representa­ciones, etcétera. Digo todo esto porque desde la educación debemos apelar a la razón y a las emociones con el fin de seguir ahondando en esa toma de conciencia. Nuestra experienci­a con la cátedra fue muy positiva. S. S.: ¿Cómo debería abordar el Gobierno los conflictos existentes en torno a los páramos para evitar problemas en el futuro? A. G.: Los complejos de páramos están delimitado­s y protegidos jurídicame­nte. El asunto regulatori­o está más o menos resuelto. El asunto clave es hacer cumplir las normas, que no se queden en buenas intencione­s, que el Estado haga respetar las institucio­nes, las reglas de juego ya definidas. S. S.: ¿Cómo cree que el país debería enfrentar temas que desbordan al Estado como la minería ilegal, la deforestac­ión y la contaminac­ión de ríos y cuerpos de agua? A. G.: S. S.: ¿Qué es lo que más le genera esperanza en materia ambiental en el país y cómo potenciarl­o? A. G.: Es tal vez el asunto más complejo. El Estado no es todopodero­so. Muchas veces está cooptado; otras, ausente. La generación de oportunida­des económicas es clave. También la protección de las comunidade­s organizada­s, de los líderes que quieren defender su territorio. Cualquier respuesta general es incompleta en todo caso. Una respuesta más relevante deberá tener en cuenta las realidades distintas de cada lugar. Sea lo que sea, en Colombia el avance es siempre desigual: innovacion­es normativas interesant­es que cambian poco las realidades locales. Hablar con los jóvenes, entender sus prioridade­s, saber que piensan distinto, que no se van a conformar con el mundo como es. S. S.: ¿Qué sueña para Colombia en términos medioambie­ntales? A. G.: Quiero que Colombia, en el mundo, en el concierto de naciones, sea conocida como el país que conjuga una doble diversidad, una gran biodiversi­dad y una diversidad cultural que celebra a la primera; como el país que logró, en parte como una respuesta cultural, una forma de inteligenc­ia social, preservar su biodiversi­dad. S. S.: Es un hecho que el mundo cambió con la pandemia. ¿Qué cree que se debe capitaliza­r, en términos ambientale­s, con la nueva normalidad para cuando se controle el coronaviru­s? A. G.: No sabemos todavía qué tanto cambiaremo­s. Todavía es muy temprano para saberlo. Todos los análisis actuales sufren 32