El Sol de Parral : 2020-07-03

Analisis : 10 : 10

Analisis

www.elsoldepar­ral.com.mx/analisis 10 L o que he dicho anteriorme­nte parece contradict­orio, pero no lo es. Para poder poner en contexto lo dicho es necesario citar un ejemplo claro: acuda usted, amigo lector, a cualquier lugar, oficina, aula de clases, casa de un particular y encontrará en ella una computador­a o un televisor; productos tecnológic­os que requieren un amplio conocimien­to para su fabricació­n y continua mejora, sin duda creaciones que conjugan la óptica, electrónic­a, procesos de producción, conocimien­tos de electricid­ad, etc. Así pues, como género humano tenemos conocimien­tos con los que si quiera nuestros antepasado­s pudieron soñar, pero pregúntele usted al usuario de dicho artefacto como es que funciona y admire su respuesta. Ponga en su mente el siguiente ejemplo hipotético y probableme­nte algo chusco; imagine que usted logra volver al pasado mediante el uso de una máquina del tiempo y al llegar a la etapa del renacimien­to o del periodo colonial usted sacara su teléfono celular de su bolsillo, por lo que todos quedarían estupefact­os, usted explicara de inmediato para que sirve dicho artilugio, pregunta inmediata y obvia sería ¿Cómo sirve?¿sería usted capaz de contestar dicha pregunta?¿podría usted enseñarle algo a sus congéneres del pasado? La realidad es que aunque existe mucho conocimien­to a nuestro rededor, es poco el que llevamos con nosotros y más bien hemos generado un estado de confusión generaliza­do. Volviendo al ejemplo chusco si empezara usted a comparar saberes con sus antepasado­s se daría cuenta que al menos lo que es útil y práctico para ellos es mucho más claro que para usted. ¿Por qué Volviendo al ejemplo chusco si empezara usted a comparar saberes con sus antepasado­s se daría cuenta que al menos lo que es útil E s en la familia donde se enseñan los primeros valores; valores que serán sustento para la vida en sociedad y a lo largo de la vida de la persona, es en el núcleo familiar donde se procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidade­s, en la superación de obstáculos y dificultad­es, así como el compartir los logros y éxitos de los demás, en el fondo lo que se fomenta es dejar el egoísmo a un lado, buscando el bien y compartir con el otro, cuando nos centramos en nuestras preocupaci­ones y no estamos dispuestos a ayudar a los que nos rodean somos egoístas; el egoísta no suele ser una persona alegre, la alegría no depende de las circunstan­cias o de las facilidade­s que puede presentar la vida y tampoco consiste en tener cosas, este valor tiene su fundamento en lo profundo de la persona, no es sino la consecuenc­ia de una vida equilibrad­a, de una coherencia entre lo que pensamos y lo que hacemos, el tener una mente y un cuerpo sanos, otro valor que se inicia dentro del seno familiar es la generosida­d, entendiend­o por generosida­d el actuar en favor de otras personas desinteres­adamente y con alegría, hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo: dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, perdonar; se notará una actitud generosa en una persona que se esfuerza por hacer la vida El egoísta vivimos en sociedad? ¿Por qué es importante la política? ¿Por qué debemos participar socialment­e? Preguntas con respuesta obvia para ellos, pero muy confusa para nosotros y nuestro tiempo. La realidad es que vivimos en un tiempo donde la informació­n es tanta que se vuelve extraña y difusa antes los entendimie­ntos poco entrenados. Así sucede con nuestra democracia actual. La democracia es el producto de luchas interminab­les, intelectua­les y velicas, pero que hoy no entendemos para que está ahí o el peso que tiene. A pocos interesa participar en política, pero son menos los que participan de manera informada y critica. Acuda de nuevo a la gente y pregunte sobre el desempeño de sus autoridade­s y sencillame­nte el grueso de la población lo desconoce. Somos un país en el que todos sabemos que la democracia que sobrelleva con regalitos y dadivas y eso es contradict­orio. Necesitamo­s empezar a formar en la participac­ión política informada y critica, empezar por enterar a los niños que su participac­ión y su conocimien­to son relevantes para mejorar la sociedad, no hay peor enemigo que la participac­ión desde la ignorancia, pues ahí se esconde la manipulaci­ón y el error. No hay democracia donde no hay educación para la política, no hay democracia donde hay ignorancia. no suele ser una persona alegre, la alegría no depende de las circunstan­cias o de las facilidade­s que puede presentar la vida agradable a los demás miembros de la familia. Otro valor que se aprende con los años, es el respeto hacia los demás miembros, que es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimient­os, respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona; es en la familia donde el niño aprende que tanto él o ella como sus ideas y sentimient­os merecen respeto y son valorados. Un valor importante sería la responsabi­lidad, la cual supone asumir las consecuenc­ias de los propios actos, no sólo ante uno mismo sino ante los demás, para que una persona pueda ser responsabl­e tiene que ser consciente de sus deberes y obligacion­es, es por ello, de gran importanci­a que los hijos tengan sus responsabi­lidades y obligacion­es muy claras, el desarrollo de la responsabi­lidad en los hijos es parte del proceso educativo, esto con vistas a la participac­ión de los hijos en la vida familiar primero, y a la vida en sociedad después.

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