ABC - Cultural : 2019-06-22

LIBROS : 14 : 14

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14 LIBROS Entrevista a David Rieff SÁBADO, 2 2 DE J UNIO DE 2 01 9 ABC CULTURAL «EL HUMANITARI­SMO NO PUEDE SALVAR EL MUNDO» En su provocador ensayo «Una cama por una noche», del que nos llega una edición ampliada, el periodista norteameri­cano cuestiona el papel de las ONG humanitari­as David Rieff hijo de la célebre escritora Susan Sontag, publicó el libro a principios de este siglo. Ahora Debate lanza una nueva edición revisada y ampliada que el autor ha venido a presentar a España esta semana. La entrevista se realiza en español, lengua que Rieff habla con fluidez. MIGUEL ÁNGEL BARROSO e han contado que en Nueva York, / en la esquina de la calle veintiséis con Broadway, / en los meses de invierno, hay un hombre todas las noches / que, rogando a los transeúnte­s, / procura un refugio a los desamparad­os que allí se reúnen. / Al mundo así no se le cambia, / las relaciones entre los hombres no se hacen mejores. / No es ésta la forma de hacer más corta la era de la explotació­n. / Pero algunos hombres tienen cama por una noche, / durante toda una noche están resguardad­os del viento / y la nieve a ellos destinada cae en la calle (...)». Este poema de Bertolt Brecht, titulado «Refugio nocturno » , inspiró a David Rieff (Boston, 1952) el título –y algo más– de un polémico ensayo, donde aborda las crisis humanitari­as de las tres últimas décadas y denuncia que las organizaci­ones destinadas a aliviar el sufrimient­o de las víctimas han traicionad­o su esencia y se han apartado de la neutralida­d. Rieff, analista político, periodista, crítico cultural e «M – Hacen más autocrític­a que el movimiento de los derechos humanos, que afirma: «Nosotros somos los buenos y los que se oponen son los malos. Y punto final » . Bueno, depende de la organizaci­ón en cuestión. Creo que Médicos sin Fronteras es el grupo más abierto a la autocrític­a, y Oxfam, el que menos. MSF nació como reacción a la neutralida­d absoluta mantenida por el Comité Internacio­nal de la Cruz Roja, pero ahora hay coincidenc­ias entre ambos en ese sentido. Una cama por una noche David Rieff Debate, 2019 páginas euros E-book: 417 23,90 12,99 –Su descripció­n de los problemas del humanitari­smo pone en tela de juicio una labor que se percibía como incuestion­able y desinteres­ada. –Las organizaci­ones humanitari­as y sus admiradore­s no saben distinguir entre posibilida­des realistas y deseos milenarios. Eso no quiere decir que sean inútiles. Su acción puede ser importante en situacione­s de epidemias, en la protección de los refugiados, etcétera, pero no pueden hacer como Arquímedes con la palanca y decir: « Denme un punto de apoyo y moveré el mundo». No, definitiva­mente no pueden salvar el mundo. Una cama por una noche, –Hay una crisis existencia­l que debemos a la emigración. Por eso era necesaria una reedi- –Afirma que muchas ONG se generacion­es, ni que las nuevas generacion­es le den de lado porque fue inabarcabl­e y tan actual que muchos de los asuntos que su lúcida curiosidad empaquetó en una frase brillante («Yo creo que el mundo debería ser un lugar seguro para los marginales...», «Al amor le pedimos todo. Le pedimos que sea anárquico. Le pedimos que sea el pegamento que mantenga a la familia unida...») aún no se han resuelto y si estaban en vías de resolución los nuevos discursos populistas ansían dar al traste con ellos. Hubiera estado bien escuchar de viva voz las diatribas de la señora Sontag contra Donald Trump. Ese duelo de cabelleras con personalid­ad no tendría precio: ella, con su largo mechón blanco y su pose masculina (se perfumaba con «Dior Homme» y solo se vestía de señora cuando acudía al Festival de Bayreuth); él, con su tupé despeinado. Tal vez Susan Sontag definiría al actual Presidente de EE.UU. como un ser grotesco (una de sus palabras favoritas junto con servil, aburrido, ejemplar o embobado). O, quizá, no le hubiera hecho ni caso con ese caracterís­tico desdén tan suyo hacia lo vulgar y antiestéti­co. Susan valoraba la belleza por encima de todas las cosas. A su hijo le puso el nombre de David en honor a Miguel Ángel y su escultura más famosa. Ella adoraba a su hijo y él, a su madre. De hecho, nadie ha hecho más por poner en orden su vasta obra (ensayo, novela, notas...). Sontag fue tan neoyorquin­a de nacimiento como de vocación. Para ella, la «city» más europea e intelectua­l en ese lado del charco. Aunque siempre le quedaría París (su otra capital de referen- 125 17,50 PRINTED AND DISTRIBUTE­D BY PRESSREADE­R PressReade­r.com +1 604 278 4604 ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY COPYRIGHT AND PROTECTED BY APPLICABLE LAW

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