ABC - Cultural : 2019-06-22

ARTE : 21 : 21

ARTE

21 Fotografía ARTE SÁBADO, 2 2 DE J UNIO DE 2 01 9 ABC CULTURAL Ferrato, imágenes de dolor y lucha Ganadora del último Premio PHotoEspañ­a, Donna Ferrato muestra en el Círculo de Bellas Artes su serie sobre la violencia contra la mujer se abre con esta emblemátic­a foto, que será el punto de partida de una serie desarrolla­da a lo largo de casi cuatro décadas, y que en esta cita se muestra a través de una escueta selección de obras. En ellas, Ferrato mantiene la estética del blanco y negro, así como la proximidad a los hechos retratados, aunque apenas volverá a documentar ejercicios tan explícitos de maltrato. Sus obras posteriore­s, alejadas ya del paradigma del « instante decisivo » , interpelan sobre todo aquellas situacione­s y discursos donde el machismo toma sus apoyos, sus justificac­iones y sus reglas. La obra fotográfic­a de Ferrato ha registrado su proceso de aprendizaj­e, modulado a través de numerosas visitas a refugios para mujeres, salas de emergencia, hospitales y prisiones; y es desde esta posición de honestidad, que conlleva implicarse en lo real, desde donde toma sus imágenes. Una foto como CARLOS DELGADO MAYORDOMO principios de los ochenta, Donna Ferrato (EE.UU., 1949) recibió un encargo de la revista de Japón: tenía que documentar el día a día de Lisa y Garth, una pareja acomodada de Nueva Jersey. La fotógrafa se instaló por temporadas en el hogar familiar y allí no solo puso el foco en la convivenci­a cotidiana de la pareja, sino también en su activa vida sexual. Pero el reportaje alcanzó un punto de inflexión cuando Ferrato presenció, y además fotografió, cómo Garth golpeaba a Lisa después de una fuerte discusión. En 2016, la revista publicó que aquella imagen se había consolidad­o como una de las «100 fotos más influyente­s de todos los tiempos». Más allá de la subjetivid­ad de esta afirmación, lo cierto es que Ferrato había logrado registrar, amparada por el estatuto de veracidad de lo fotográfic­o, un tipo de violencia tan extendida en lo privado como invisibili­zada en la esfera pública. Además, su decisión de captar ese momento había puesto en apuros su propia posición ética: en numerosas entrevista­s, Ferrato ha señalado que, de manera impulsiva, primero cogió la cámara e inmediatam­ente después detuvo al agresor. Un gesto que causó cierta polémica cuando la imagen vio la luz, y que ella ha explicado desde el compromiso colectivo: «Si elijo dejar mi cámara y detener al hombre que va a golpear a la mujer, solo ayudaré a una mujer. Si tomo la foto, puedo ayudar a muchas mujeres más. Al hacer la foto defiendo la verdad». Aquella agresión marcó un antes y un después en su trabajo, implicado desde entonces en la militancia en contra del machismo y de la violencia ejercida sobre las mujeres. La exposición del Círculo de Bellas Artes Living With the Enemy: A Playboy Time luntad de saltar por encima de los tópicos nacionalis­tas, inútiles cuando se aspira a explicar el significad­o de las obras excepciona­les, pero que no esté igual de seguro acerca de la eficacia de ese salto tratándose de las obras típicas, el grueso de las exhibidas en los museos. El plan de Vergara para persuadirn­os de las concordanc­ias entre las pinturas holandesa y española del siglo XVII consiste en distribuir el material (un material de primera, procedente de importante­s institucio­nes, entre ellas, el Rijksmuseu­m) en cinco ámbitos: « Imagen y moda», «Ficciones realistas», «Naturaleza­s muertas», «Mecenas» y «Técnicas artísticas». está lo esencial, el alma de las criaturas. Hay que rasgar la carne para entender la naturaleza efímera del cuerpo; convertir el traje en harapos para reconocer la inconsiste­ncia de la realidad social. El realismo de la pintura típica española en absoluto se parece, así concebido, al de la pintura típica holandesa, para la que la realidad está enterament­e ahí, a la vista. Su diferente concepción se debe al influjo que sobre ella ejerció el protestant­ismo, el cual cuestionó la primacía que la Iglesia otorgaba a la vida contemplat­iva del clero, y elevó, en cambio, el valor de la vida activa ordinaria. Confianza en el individuo, afán de riqueza, hedonismo, voluntad de saber, todo eso está en el arte de los Países Bajos, no en el español, más austero, menos mundano. El espíritu de las naciones también cuenta, pero; ¿ y las obras y los artistas excepciona­les: Velázquez, Rembrandt o Vermeer? A los grandes no hay forma de reducirlos a una tradición, sus raíces se extienden en todas direccione­s, apelando a los hombres de cualquier tiempo. Dan la impresión de estar consagrado­s a una verdad situada más allá de las aplastante­s verdades de la sociedad y la Historia. Por eso jamás nos cansamos de verlos. Siempre nos descubren algo. En el Prado volveremos a comprobarl­o. Líderes campesinas en San Fernando Valley, California (2002) muestra el carácter global y transversa­l de la opresión a través del rostro específico de las inmigrante­s, en muchos casos abocadas a la pobreza y la explotació­n. Unas conclusion­es que son subrayadas por la norteameri­cana a través de la incorporac­ión de textos escritos de su puño y letra y que, a modo de pie de página, tratan de rescatar sus fotografía­s de lecturas ingenuas o condescend­ientes. Y esa es otra de las difíciles luchas en las que está implicada la autora: que la actual producción masiva de imágenes no paralice nuestra capacidad de reaccionar ante el dolor y la injusticia. Círculo de Bellas Artes. Madrid. C/ Alcalá, 42. Https://www.circulobel­lasartes.com/. Hasta el 22 de septiembre Donna Ferrato Holy De pobreza y santidad No me cabe duda de que la cosa tiene que funcionar: la forma de vestir de las élites barrocas, la de acercarse a la realidad de los pintores, sus técnicas, el tipo de gente para las que trabajaban… son, ciertament­e, parecidas. Pero, ¿y si Vergara hubiera pretendido demostrar lo contrario? ¿No les parece que también habría conseguido encontrar obras que lo respaldara­n? Pensemos en dos temas caracterís­ticos de la pintura española del XVII, los jirones de la pobreza y las heridas de los santos, prácticame­nte vírgenes en la tradición holandesa. ¿Cuál es la razón por la que nuestros artistas sintieron tanta predilecci­ón por ellos? La respuesta, según, por ejemplo, Berger, es la influencia del catolicism­o y la decadencia del imperio. Nuestros pintores plasmaron las apariencia­s como si fuesen una cobertura superficia­l bajo la cual Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines Varios Museo del Prado. Paseo del Prado, s/n. Comisario: Alejandro Vergara. Desde el 25 de junio artistas PRINTED AND DISTRIBUTE­D BY PRESSREADE­R PressReade­r.com +1 604 278 4604 ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY . ORIGINAL COPY COPYRIGHT AND PROTECTED BY APPLICABLE LAW

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