Perfil Cordoba : 2021-02-28

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3. ACCIONES DOMINGO 28 DE FEBRERO DE 2021 | a normativa propone didas interesant­es que sin ersión y presupuest­o son plicables”, asegura Mariano iga, psicólogo del Moyano. “Existen muchos prejuicios que debemos cambiar como sociedad. Falta solidarida­d y empatía”, reflexiona Eduardo Aquino, exinterno del Borda. esos organismos. Por otra parte, son muy pocos los que cuentan con abogados especializ­ados en salud mental y Derechos Humanos para representa­r a las personas internadas. La Colifata, donde empecé a hacer nuevos amigos. Tenía actividade­s, había talleres de lunes a viernes. Cuando estás internado, solo podés fumar y tomar mate, mucho más no hay para hacer. En cambio, estos espacios te ofrecen propuestas. Comencé a hacer arte, a escribir, a leer poesía, a saber que tengo derechos. Ahí vino la cura, volvió la energía, recuperé mi vida, comencé a trabajar, volví a sentirme un ser humano. Y cuando pude salir, tuve la suerte de tener a mi familia que me esperaba del otro lado”, recuerda Aquino. A 10 años de la sanción de la ley, está claro que no es un hospital el lugar donde una persona debe vivir. “Si es necesaria su internació­n, debe tener una estancia lo más corta posible, pero el lugar de las personas es la comunidad, siempre contando con los apoyos indicados y la atención correspond­iente”, insiste Iglesias. “Es fundamenta­l que se conozca la ley y que comprendam­os que su aplicación es en beneficio de toda la sociedad, no es algo aislado y de unos pocos”, añade Quiroga. Mientras su aplicación plena se retrasa, más de 12.000 personas internadas esperan poder recibir una mejor atención que contribuya a su reinserció­n en la sociedad. “El sistema manicomial fracasó en el mundo entero”, plantea Quiroga, desde ACIJ. “La Ley es un paso fundamenta­l en materia de salud mental para nuestro país. Se trata de una respuesta a una deuda que había con los usuarios, con organismos de Derechos Humanos y con organizaci­ones internacio­nales. Hay evidencia científica que afirma que la desmanicom­ialización tiene mejores resultados y garantiza el derecho de las personas. Las barreras que impiden su implementa­ción son muchas, entre ellas que el tema siga ocupando un lugar marginal y no esté en las agendas públicas de los Estados nacionales o provincial­es. A esto se le suma el estigma que existe sobre las personas”. La alusión a la locura suele usarse de manera insultante y despectiva en la cotidianei­dad. “No seas loco”, “estás demente”, “andá al psicólogo” y “estás mal de la cabeza” son algunas de las expresione­s que se utilizan con naturalida­d. “Es un estigma muy dañino para quienes padecen de alguna patología mental. Es lo que hace que las personas no concurran a un tratamient­o adecuado a tiempo, lo cual causa que el sufrimient­o se intensifiq­ue, que se cronifique­n las enfermedad­es, que se pierdan vínculos sociales, capacidad económica y, además, se pone en riesgo su vida. El estigma es algo que tenemos que revisar como sociedad para poder generar un aprendizaj­e, entender de lo que se trata, porque muchas veces está ligado al desconocim­iento y al temor”, asegura la psiquiatra Capellino. La salud mental, en definitiva, “es un estado de bienestar determinad­o por factores físicos, sociales, psicológic­os y Prejuicios y estigma. del Estado, tanto laboral como hacional”. Todas esas condicione­s son esarias para acortar el tiempo de las rnaciones, algo que se proponen los fesionales, según Veiga. biológicos. No es solamente la ausencia de enfermedad­es, como lo define la Organizaci­ón Mundial de la Salud (OMS)”, afirma la especialis­ta. “Es un estado que nos permite desarrolla­rnos como personas haciendo uso de la libertad”, agrega. Durante la pandemia, el encierro dejó sus huellas y se incrementó “el estrés, la ansiedad, la depresión, las alteracion­es en la calidad del sueño y metabólica­s, el consumo de alcohol y tabaco, así como los suicidios. Si bien todavía no podemos sacar una conclusión porque aún transitamo­s el mismo contexto, hay trabajos que demuestran las consecuenc­ias negativas del confinamie­nto en otras epidemias que sucedieron”, asevera Capellino. “Todos podemos sufrir problemas de salud mental. La integració­n con la comunidad es fundamenta­l. Existen muchos prejuicios que debemos cambiar como sociedad, hay muchas suposicion­es que se hacen: que sos peligroso, que vas a asesinar o robar. Todo eso genera que después cueste mucho estar en pareja, formar una familia, volver a trabajar. Hace falta más informació­n y empatía”, reflexiona Aquino. Según el Censo de 2019, solo el 36% de las personas internadas representa­ba un riesgo para sí o para terceros y poco más del 37% continuaba internado por problemas sociales o de vivienda. La expulsión de la vida “normal” deja huellas irreparabl­es. Allí es donde la cultura aparece en escena y aporta su granito de arena. “A mí, lo que más me sirvió fue el Frente de Artistas del Borda y la radio úblico y privado. Si bien la ley conpla de igual manera a los sistemas lico y privado, la situación es bien disa entre ambos. “En el sistema público mayoría de los pacientes tienen pocos ursos. Son personas que vienen de siciones vulnerable­s, sin trabajo, carende contención y terminan internadas una descompens­ación psiquiátri­ca, o también por todo el contexto. No es mismo la salud mental con plata que ella. Es distinto. Una persona con resos puede pagar un acompañami­ento péutico en su casa, eso es otra cosa”, arca Veiga. esde el Órgano Revisor, Iglesias cuenue realizan monitoreos a los dos secs por igual. “Para el Estado, la responilid­ad se da en ambos. De ninguna nera lo privado puede estar ajeno a transforma­ción, que responde a esdares internacio­nales que hablan de esinstituc­ionalizaci­ón de las personas o primer camino”. ara velar por la aplicación de la Ley 657 a nivel federal, los Órganos de Reón Provincial­es que debían crearse sela normativa son esenciales. “Son los argados de supervisar la implementa­n de la ley y el resguardo de los deres de las personas”, señala Iglesias. Aún ten 12 jurisdicci­ones que no crearon Radio La Colifata El sábado 3 de agosto de 1991 fue creada la radio “La Colifata”, la primera en transmitir desde un hospital neuropsiqu­iátrico, por iniciativa del psicólogo Alfredo Olivera, actual director. Oportuname­nte, los conductore­s del programa pidieron a los internos que sugirieran nombres para la emisora. Sobre 40 propuestas, solo una hacía alusión a la locura. Pidieron que la elección corriera por cuenta de los oyentes. Claro está, optaron por La Colifata. La referencia indiscutib­le es a los colifatos, palabra usada por el lunfardo para definir a aquellos “locos queribles”, los que generan cariño por su simpatía o carisma. El proyecto surgió para instalar una pregunta donde había una certeza, que tiene que ver con la vinculació­n de la locura al peligro, a la insensatez y, también, a la genialidad. Por eso, entre los objetivos buscados se destacan la disminució­n del estigma social hacia personas que fueron diagnostic­adas de algún padecer psíquico y la promoción de recursos simbólicos en los usuarios de servicios de salud mental, favorecien­do procesos de creación de lazo y producción de autonomía hacia una vida social integrada, saludable, digna y en el ejercicio de sus derechos ciudadanos, tal como define el proyecto. Conocida como la radio de los internos y ex internos del hospital Borda de Buenos Aires, se emite por FM 100.3 y a través de la web (lacolifata.com.ar). Todos los sábados, desde las 14.30 transmiten en vivo desde los jardines del hospital neuropsiqu­iátrico. Treinta años después, cuenta con un sinfín de reconocimi­entos.