Perfil Cordoba : 2021-02-28

Reportaje : 73 : 41

Reportaje

peRfil - Domingo 28 de febrero de 2021 RepoRtaje - 41 Medios, eneRgía y política el tiempo que pudimos porque efectivame­nte no podíamos pagar. En esa época se modifica la ley de concursos y quiebras y el cramdown se limita para los bienes culturales telefonía celular. Nos presentamo­s. También se presentaro­n Telefónica, Telecom y Claro. Ganamos la licitación, pero fue uno de los tantos momentos de problemas con la convertibi­lidad que tiene la Argentina entre el dólar y el peso. Teníamos los pesos depositado­s en el banco, pero en ese momento el Central te entregaba dólares con cuentagota­s. No pudimos cambiar esos pesos en dólares y una de las condicione­s de la licitación era que tenías que pagar en dólares. Telefónica, Claro y Telecom no tuvieron problemas porque tenían sus casas matrices afuera. Nosotros no pudimos hacerlo y Cristina Fernández nos desadjudic­ó. Fuimos a la Justicia, planteamos una medida cautelar diciendo: “No es que no quiera pagar. Ahí está el dinero”. Aun venda, no puedo desistir de esta medida judicial”. Le dije que la semana siguiente se lo mandaría. Y así lo hice. Con el pacto de que no lo podía mostrar. Le dije que lo guardara en la mesa de luz. A los seis meses me llama mi abogado desde el juzgado y me dice: “Presentaro­n el escrito de desistimie­nto”. esos 12 años tuvimos muchas situacione­s de conflicto. La Ley de Medios es una de ellas. El control de América fue otra. eran los mismos de América TV? —José Luis todavía no era socio de Supercanal. Los socios éramos mi hermano y yo, la familia Mas Canosa y Clarín. —¿Por qué? —Porque había un señor que vos conocés, yo lo conozco pero prefiero no nombrarlo porque es amigo, que cuando le vende a Carlos Ávila se queda con una cláusula que dice que mantiene el control editorial del canal. Cuando le compro a Ávila esa cláusula sigue subsistent­e. Pero de acuerdo a la Ley 22.285, la Ley de Radiodifus­ión, es nula. Nadie puede mantener, si no es un accionista mayoritari­o, el control editorial de una compañía. Me citan a la Casa de Gobierno. Estaba Néstor Kirchner y el ex vendedor, y me exigía que le entregara el control a esa persona. Le dije que de ninguna manera. Lo cuento de la forma más amable posible. —¿Clarín era el 15%? ¿Un socio minoritari­o? —Todavía eras socio de Clarín en Supercanal con el 20%. —Sí, nosotros teníamos el 52%, Mas Canosa tenía el 28% y Clarín el 20%. Entra Clarín por una obligación de los bancos. Nos decían: “Tienen que tener un socio estratégic­o”. Y en 2001 tuvimos que concursar la compañía. —Ya estábamos en conflicto. También fue un conflicto largo con Clarín. —Lo presentó Macri. —¿Cómo fue ese vínculo con Clarín? —Es lo que se llama clásicamen­te una traición. Los abogados actuaron porque él comete un error procesal formal. Le faltaba una firma al escrito. Eso nos sirve para que la Justicia deje sin efecto ese desistimie­nto. La causa judicial continúa. Pero ahí viene el paso dos del ex presidente. Me presenta una denuncia penal. Lo hace Oscar Aguad, ministro de Telecomuni­caciones. Fue un modo de extorsión. —Tenía muy buena relación con algunos de los socios de Clarín. Por eso los fui a buscar. Los invito, aceptan. El conflicto empieza en el momento en que ellos entraron en Supercanal con la idea de comprarla, de quedarse con la compañía. No éramos vendedores. Eso fue lo que generó el conflicto. —¿Era Manzano el que conocía a Mas Canosa? ¿Cómo fue la relación con ese socio? —Fue de esas casualidad­es de la vida. Con José Luis hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Llego a Mas Canosa a través de una tercera persona, un amigo que lo conocía, que me dijo que quería invertir en Argentina. —Vendiste Supercanal no hace —¿Tenía interés en medios de comunicaci­ón? —Tenés una mirada muy crítica del final del gobierno de Cristina Kirchner. Pero luego sorprendés en el momento en que ella presenta su libro, sentado en una de las primeras filas. ¿Cómo fue ese recorrido? —Tenía interés en Argentina. No sé por qué motivo se le dio por invertir en medios. Estuvo como inversor no solamente en Supercanal sino también en en La Red. En todos los medios que teníamos en ese momento. Diario UNO, —Fue una invitación de Mauricio Macri, je. —Pero no en América. —La desazón con Macri fue lo que te acercó a Cristina. —No, no estaba todavía. —Cuando surgió América no estuvo. —Son cuestiones muy subjetivas. Pero el de Mauricio Macri fue uno de los peores gobiernos de los últimos años en Argentina. Básicament­e por la pérdida de oportunida­des. Cuando ganó Macri, todos teníamos una enorme expectativ­a sobre un cambio rotundo, sobre entrar al Primer Mundo, sobre las inversione­s que llegarían, sobre la modernizac­ión que necesitaba el Estado, las reformas, especialme­nte la laboral, la impositiva. Esperábamo­s eso y no llegó. —Ya había fallecido. Mas Canosa era un tipo encantador. Murió muy joven. Su velatorio fue una de las cosas más impresiona­ntes que vi en mi vida. Fueron 80 mil personas por las calles de Miami. Era realmente un referente para el cubano que estaba exiliado. Tenía una enorme posición en el Congreso de Estados Unidos, tenía muchos legislador­es. Hoy si vas a Miami, el downtown, enfrente de donde está el edificio ese emblemátic­o de Migracione­s, la avenida Brickell se llama Jorge Mas Canosa, en ese sector. Fue una persona muy reconocida. mucho. así nos desadjudic­aron. Entonces planteamos una medida judicial. —¿Cuál era la acusación? —Hace un año y medio. —No me acuerdo. Alguna tontera. No recuerdo ni la causa ni el motivo. Fue algo inventado. Debe estar en el expediente. Y acto seguido modifica la composició­n de la cámara que tenía que revisar esa medida cautelar. —Me cuentan que lloraste esa noche. ¿Qué sentiste? —Un amparo. —No lloré. Es como cuando parís un hijo. Este fue parido de cero, desde el nombre hasta cablear manzana por manzana. Llega cierta edad en la que el hijo necesita libertad y crecer. Supercanal con nosotros adentro tenía un techo de crecimient­o. No iba a poder seguir haciéndolo. Sobre todo, cuando el gobierno de Mauricio Macri nos quita el espectro. No hay medios electrónic­os, hay empresas de telecomuni­caciones, y el paso —Con una cautelar. La Justicia frenó la desadjudic­ación en un pleito que segurament­e iba a llevar años. Ahí gana la elección Mauricio Macri. Un día me invita a comer a su casa en Los Abrojos, con su señora y mi señora. En el momento que nos íbamos me saca el tema. Me dijo que ya había arreglado la adjudicaci­ón del espectro con un competidor mío y que se lo devolviera. Le dije que era imposible. “No lo puedo devolver, porque es mi carta de reaseguro de que esta empresa pueda crecer algún día”. Finalmente quedamos de palabra que le iba a entregar el desistimie­nto de esa cautelar y él lo guardaría hasta que yo pudiera vender Supercanal. —¿En Mendoza? —¿Tenías peor relación con Néstor que con Cristina Kirchner? En el año 2006 Néstor dijo: “A Vila lo conozco. Es un muy buen muchacho, en cambio el otro...”, por Manzano. ¿Tenía una mirada muy crítica de Manzano? —Sí. La única cámara que se recompone es la cámara de Mendoza, con gran presión sobre el Senado para que lo hiciera. Esto de que el macrismo no le metió la mano a la Justicia no sucedió en mi caso. Frente a la situación de que había cambiado la cámara y que éramos —¿Cómo se estableció el vínculo entre ustedes tres? —Fue la casualidad de que José Luis era asesor de Mas Canosa. —Me miraba como un empresario y a José Luis lo veía como un político. La política siempre tiene internas. Con Néstor y Cristina tuvimos muchas idas y vueltas. Pasa siempre en esta actividad. —Así llegamos a 2001. —En 2001 nosotros entramos en concurso con Supercanal. Pero a la vez compramos América y el pedacito que faltaba de La Red. Empezamos una carrera distinta. América también estaba en concurso en ese momento. Antes habíamos comprado en Rosario. “Fernán Saguier “Néstor tiene una me miraba como un falta de ética empresario y a —¿Cómo evolucionó tu relación con Cristina en el último año y medio? periodísti­ca José Luis Manzano absoluta.” como un político.” La —Le dijiste que estabas dispuesto, pero primero tenías que vender Supercanal. —En los últimos cuatro años, la vi dos veces o tres. No más de eso. Capital —Pero América sería la primera de las inversione­s en las que no están los mismos socios de Supercanal. El concurso de Supercanal se dice que fue el concurso más largo, creo que fueron 18 años. siguiente a la televisión por cable es la prestación del servicio de banda ancha. Cuando nos quitan ese derecho, vimos que la compañía no tenía mucho futuro de crecimient­o y decidimos venderla. —Como acto de confianza, para que viera que realmente mi intención era salirme del negocio. En su esquema, en su diseño de telecomuni­caciones, no entraban empresas como la nuestra. Eso estaba destinado a los grandes monopolios de la comunicaci­ón. demasiado chicos para pelear contra el presidente, desistimos de la acción y se llevó el espectro. Ahí decido vender la empresa a un valor muy inferior. —¿Después de la presentaci­ón del libro? —Sí, después de la presentaci­ón del libro. Me agradeció especialme­nte que estuviera. —Fuiste cambiando tu mirada respecto del kirchneris­mo. Habías sido muy crítico de la Ley de Medios en el último gobierno de Cristina. —Tu decisión de ir sorprendió incluso a los periodista­s de tu canal. —Exactament­e. Dieciocho años. El más largo de la historia del derecho. —¿Cómo fue tu vínculo con Mauricio Macri? —Fue muy gracioso. Me llegó la invitación por WhatsApp. Decidí ir casi por una curiosidad periodísti­ca. —¿Por qué duró tanto? —Esto arranca durante el gobierno de Cristina. Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se llama a licitación para la adjudicaci­ón de espectro, lo que se llama el 4G, para —Telecom y Telefónica. —Era un concurso muy complicado. No había ningún acreedor nacional. Eran todos fondos de inversión, muchos buitres. Tratamos de estirar el concurso todo —Y Claro. Me dijo claramente que no entráramos, que no estábamos en el esquema que estaba diseñado. Mi respuesta fue: “Dejame venderla. Hasta que no la —No tenía buena relación con el kirchneris­mo. Tuvimos varios enfrentami­entos, no con los funcionari­os sino con Néstor y Cristina Kirchner. A lo largo de —¿Quién te invitó? —Alguien, un secretario. No sé