Perfil Cordoba : 2021-02-28

Deportes : 96 : 64

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había pagado un porcentaje alto por mi pase. Por eso ha sido importante el apoyo del cuerpo técnico y de mis compañeros para poder dar vuelta a la página. Y yo pude retribuir esa confianza. PABLO COHEN W alter Gómez, Luis Cubilla, Roberto Matosas, Nelson Gutiérrez, Antonio Alzamendi, Rodrigo Mora y Enzo Francescol­i son solo algunos de los futbolista­s que a lo largo de la historia han profundiza­do el idilio entre el Club Atlético River Plate y la República Oriental del Uruguay, el mismo país donde nacieron dos hermanos que se llevan 13 años y que tienen estilos distintos pero comparten un talento, una precisión, una elegancia y una técnica excepciona­les: Carlos Andrés Sánchez Arcosa (Montevideo, 1984) y Diego Nicolás De la Cruz Arcosa (Montevideo, 1997). Es el de De la Cruz un caso casi cinematogr­áfico de personific­ación del american dream. Y aunque la resistenci­a de la hinchada en sus primeros días como Millonario le generó problemas emocionale­s de los que ha hablado con sinceridad, el mediocampi­sta no tiene tiempo para la soberbia ni para la inmadurez. -¿Qué rol extra deportivo tuvo Marcelo Gallardo para que usted pudiera superar aquel murmullo que se creaba durante los primeros meses? -Un rol muy importante. Pero si me detuviera solamente en Marcelo estaría errado, porque el presente también se explica gracias a los profes, a los kinesiólog­os, a los médicos, a la neurocient­ista y al psicólogo. Son muchas personas que están atrás, que no se ven y que hacen un trabajo tan importante como el del cuerpo técnico y el de mis compañeros. Yo tuve que respaldarm­e en ellos y en mi familia. -¿La adversidad lo fortaleció o lo hizo madurar más rápido? -Las dos cosas. Tuve que madurar muy rápido, porque el cambio del fútbol uruguayo al “Mundo River” fue muy grande y no estaba acostumbra­do a tantas presiones. Hasta llegué a creer que esto no era para mí. Pero pude dar un giro de 180 grados, entre otras cosas porque tenía a una hija que mantener y mostrarle que el esfuerzo es un valor a realzar. -¿Qué relevancia deportiva y emocional ha tenido renovar contrato con River? -La verdad es que es una satisfacci­ón y un orgullo que quieran seguir contando conmigo. Si bien se dilató por detalles, se encaminó para bien y benefició a todos: Liverpool, River y yo. Así que eso me da tranquilid­ad, y ojalá pueda seguir por un tiempo más en el club. -¿Por qué hay tanto hermetismo respecto del método de Gallardo, un técnico admirado en todo el mundo y también fuera del fútbol? -Tiene que ver con un trabajo silencioso que nosotros hacemos diariament­e. No nos interesa andar ventilando la forma en que vivimos, tal vez porque esa es la política del club. Todo el día sos jugador de River y estás expuesto a lo que se dice, a dónde andás y dónde caminaste. Esta dirigencia y el entrenador han llevado adelante una línea que tiene que ver más -¿Cómo vivió usted el cambio de estatus entre aquel jugador resistido y este ídolo? -Sinceramen­te no me considero ídolo, pero siento que el hincha me quiere. En el primer momento fui resistido y mirado de reojo, lo cual es comprensib­le porque se