ABC - Alfa y Omega : 2019-06-20

Mundo : 7 : 7

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Mundo 7 del 20 al 26 junio de 2019 sentación del documento de trabajo el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del Sínodo de los obispos. Una Iglesia más «profética» La primera evangeliza­ción de América Latina, afirma el documento, «fue un don de la Providenci­a», a pesar de que se produjo en un contexto de «colonizaci­ón militar, política y cultural», origen de «abusos» diversos que «produjeron heridas en las comunidade­s y opacaron el mensaje de la Buena Nueva». Hoy, sin embargo, «la Iglesia tiene la oportunida­d de diferencia­rse de las nuevas potencias colonizado­ras, escuchando a los pueblos amazónicos para poder ejercer con transparen­cia su rol profético». Estas afirmacion­es, matiza Yáñez, no pretenden lanzar «un juicio histórico descontext­ualizado», sino subrayar la necesidad de un estilo de misión más «comprometi­do y profético». Según recoge el documento de trabajo, el Amazonas «se ha convertido en un espacio de enfrentami­entos y de exterminio de pueblos, culturas y generacion­es». Su bioma se encuentra seriamente amenazado por el aumento de las temperatur­as o una deforestac­ión que alcanza ya entre el 15 y el 20 % de la superficie de sus bosques, acercándos­e a una situación «irreversib­le». Tanta o mayor preocupaci­ón genera la «criminaliz­ación y asesinato de líderes y defensores del territorio». «Hoy en día, cuestionar el poder en la defensa del territorio y de los derechos humanos es arriesgar la vida, abriendo un camino de cruz y martirio», se lee en el punto 145 del documento. «El número de mártires en la Amazonía es alarmante (Ej. solo en Brasil entre 2003 y 2017 se registraro­n 1.119 indígenas asesinados por defender sus territorio­s). La Iglesia no puede ser indiferent­e, por el contrario ha de apoyar a la protección de las/los defensores de derechos humanos, y hacer memoria de sus mártires, entre ellas mujeres líderes como la hermana Dorothy Stang», norteameri­cana asesinada en Brasil en 2005. El compromiso por una Iglesia más «profética», asegura Miguel Yáñez, es una de las peticiones más claras que han emergido del proceso de consultas. Pero esta actitud – reconoce– supone enemistars­e con poderosas corporacio­nes empresaria­les y con algunos gobiernos. Las relaciones han sido particular­mente tensas con Brasil desde la llegada al poder el pasado 1 de enero del populista Jair Bolsonaro, que ha acusado a la Iglesia de entrometer­se en los «asuntos internos» de su país y ha llegado a amenazar con celebrar un sínodo paralelo. «Es inevitable», dice el responsabl­e de la redacción del «Cuando la Iglesia se pone de parte de los más pobres y vulnerable­s, eso afecta a intereses económicos y se generan conflictos, pero eso no puede ser un motivo para no actuar. Todo lo contrario: debemos ser fieles al Evangelio, no a otro tipo de intereses políticos o económicos». El Sínodo de la Amazonas planteará la posibilida­d de ordenar sacerdotes a hombres casados. Así aparece en el punto 129 del instrument­o de trabajo presentado este lunes en el Vaticano. «Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilida­d de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferente­mente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituid­a y estable». El subsecreta­rio del Sínodo, Fabio Babene, enfatizó que se trataría de una respuesta a una problemáti­ca muy concreta. «De las consultas, emerge de forma muy profunda el sufrimient­o de los pueblos más remotos por la falta de sacerdotes que celebren la Eucaristía. El acoge ese sufrimient­o recordando el principio de que la Eucaristía hace la Iglesia y la Iglesia hace la Eucaristía», argumentó. Dicho lo cual, recordó las palabras del Papa a su regreso de Panamá, cuando, citando a Pablo VI, afirmó que preferiría «dar la vida antes que cambiar la ley del celibato». Y dejó claro que no pretende ir más allá de plantear alguna excepción para «los sitios más remotos», como puede ser el Amazonas o algunas «islas del Pacífico». La discusión, según Baldisseri, no afecta a la comprensió­n del sacerdocio católico. «No es una cuestión doctrinal, sino disciplina­r», dijo, y recordó que la figura del cura casado existe ya en las Iglesias orientales. Este debate se abrió durante el Concilio, pero «la Iglesia juzgó entonces que no era el momento de dar el paso», explica a el jesuita Miguel Yáñez, responsabl­e de la redacción del documento. Y subraya que nunca hasta ahora se había formulado la cuestión de forma tan «explícita», si bien toca ahora «al Sínodo y al Papa discernir». Hay argumentos tanto «a favor como en contra», «no tenemos que idealizar esta posibilida­d como la solución a todos los problemas», añade. Se trataría en todo caso de dar respuesta a situacione­s particular­es de lugares donde «el sacerdote va una vez al año, o incluso cada dos o tres años». En todo caso –reconoce– situacione­s de comunidade­s desatendid­as por un ministro ordenado las hay en muy diversos lugares del planeta, también en zonas despoblada­s de Europa occidental. La cuestión, explica, va más allá y tiene que ver con «el problema de la inculturac­ión». Se necesitan «pastores que sean del lugar, indígenas». En palabras del el reto es pasar de una «Iglesia que visita» a una «Iglesia que permanece», firmemente asentada en las comunidade­s locales. Previament­e, en el punto 127, el documento plantea un debate estrechame­nte relacionad­o con el anterior pero esta vez sí de tipo «doctrinal», admite Yáñez. Se trata de repensar si la jurisdicci­ón del sacerdote debe seguir incluyendo siempre las tres funciones o tradiciona­les (santificar, enseñar o gobernar). «Es decir –explica el jesuita–, que alguien pueda ejercer el ministerio de santificac­ión sin ejercer la potestad de gobierno», asumiendo solo una parte de las tareas (la predicació­n y la celebració­n de sacramento­s) que la Iglesia asigna al presbítero. instrument­um laboris instrument­um laboris, munus Trabajo en red obligada a abandonar su hábitat tradiciona­l debido a la depredació­n de los recursos naturales. Los jóvenes y los niños, especialme­nte, son presa fácil de amenazas como «las redes de mafias, el tráfico de drogas y de seres humanos» o «la prostituci­ón», denuncia el Las Iglesias de todos estos territorio­s constituye­ron en 2014 la Red Eclesial Pan-amazónica, la REPAM. El modelo ha creado escuela. En los últimos años se han puesto en marcha la Red Eclesial Mesoameric­ana y la Red Eclesial de la Cuenca del Congo (REBAC), conjugando la defensa de los derechos humanos y la ecología. Hay también una red similar en proceso de constituci­ón en Asia. Pero ni siquiera es suficiente con esta colaboraci­ón intraecles­ial. «Los problemas son tan grandes y complejos que, como Iglesia católica, no podemos encontrar solos las soluciones», afirma Miguel Yáñez. «Tenemos que trabajar con otros actores», como la ONG o los organismos internacio­nales. «Igual que hacemos a nivel de diálogo ecuménico o interrelig­ioso, necesitamo­s encontrarn­os y trabajar juntos con personas y organizaci­ones con los que compartimo­s objetivos». En el aspecto más operativo, la colosal dimensión de estos retos impone nuevas formas de trabajo en red. El Amazonas abarca partes de varios estados (Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa), en un área de 7,8 millones de kilómetros cuadrados (unas 16 veces España). La mayor parte del territorio (5,3 millones de kilómetros cuadrados) está cubierta por bosques tropicales, pero la población amazónica (entre el 70 y el 80 %) vive hoy en ciudades, a menudo hacinada en suburbios, tras verse instrument­um laboris. instrument­um laboris.

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