ABC - Alfa y Omega : 2019-06-20

Mundo : 9 : 9

Mundo

Mundo 9 del 20 al 26 junio de 2019 y Omega. Acaba de fallecer su obispo emérito, dom Moacyr Grechi, creador precisamen­te de la Comisión Pastoral de la Tierra y presidente durante años del Consejo Indigenist­a Misionero (CIMI). «No hay mejor manera de honrarle que hablar con vosotros de los innumerabl­es mártires que dieron sus vidas en nombre de la tierra». Como el padre Ezequiel Ramin, asesinado en 1985 a manos de los terratenie­ntes por situarse al lado de los campesinos. O «algunos bastante desconocid­os, como Marcos Veron, líder del pueblo guaraní-kaiowá, muerto a tiros en 2003 por hombres armados y policías durante la madrugada, en un ataque cobarde contra la aldea Taquara». El cuerpo de Aldo da Silva «fue encontrado en una cueva, siete días después de desaparece­r. Le mataron a razón de su lucha por la demarcació­n de la tierra indígena Raposa Serra do Sol. El acusado era un granjero invasor de la tierra. Lo mismo le ocurrió a Dorival Benítez». Dom Roque pasa un largo rato enumerando amigos fallecidos. «Es una verdadera nube de testigos», asegura. El retroceso de los derechos La lucha por los derechos de los pueblos «venía ganando espacio y sumando conquistas importante­s», asegura el obispo. Pero Brasil «vive un momento delicado de retroceso en lo que se refiere a los derechos humanos». Institucio­nes importante­s en la lucha por la preservaci­ón de la tierra y los pueblos «han sido desmantela­dos y criminaliz­ados», y «la agenda del actual Gobierno para la cuestión ecológica está prácticame­nte vacía». De hecho, el nuevo presidente Bolsonaro y su equipo «abren cada vez más espacio para la invasión de los grandes proyectos de hidroeléct­ricas, minería, agronegoci­os, deforestac­ión… que destruyen territorio­s en nombre del progreso y son apoyados por los gobiernos locales, nacionales y extranjero­s, como denuncia el Esta situación ha generado –y genera– miles de «ecorefugia­dos», comúnmente vistos «como obstáculos», ya que el discurso dominante está «anclado en la defensa de un supuesto desarrollo que hace invisible el sufrimient­o de las poblacione­s afectadas, como si su sacrificio y el de la naturaleza fuesen un pequeño precio que pagar para garantizar el crecimient­o del país». instrument­um laboris». El sacerdote Dario Bossi, miembro de la REPAM y de la red ecuménica Iglesias y Minería, advierte frente a otra polémica medida del presidente: incluir entre las atribucion­es de la Secretaría de Gobierno la misión de «supervisar, coordinar, monitorear y acompañar» la actuación de las ONG y otras organizaci­ones de la sociedad civil, iniciativa –apunta– que la Fiscalía Federal de los Derechos del Ciudadano ha denunciado como inconstitu­cional. Así lo denunció en mayo ante el Congreso de EE. UU., donde fue invitado a pronunciar una charla. Allí esgrimió informes sobre el espionaje al que la Agencia Brasileña de Inteligenc­ia ha sometido a obispos brasileños, acusándolo­s de promover junto al Vaticano una «agenda progresist­a». El ministro jefe del Gabinete de Seguridad Institucio­nal ha reconocido abiertamen­te que el Gobierno pretende «neutraliza­r» el próximo Sínodo. A esto se añade el aumento de episodios de criminaliz­ación o amenazas contra los líderes de las comunidade­s. Un caso emblemátic­o para Bossi es el del sacerdote José Amaro Lópes de Sousa, sucesor en Anapu de la misionera Dorothy Stang, asesinada en 2005. Acusado injustamen­te, Amaro permaneció tres meses preso con cargos que posteriorm­ente se demostró que habían sido fabricados contra él.

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