ABC Color : 2020-09-05

SOCIEDAD : 24 : 24

SOCIEDAD

SOCIEDAD 24 Sábado 5 de setiembre de 2020 RECIÉN EN LA CONSTITUCI­ÓN DE 1992 SE CONSAGRÓ LA IGUALDAD, PERO NO EN LA PRÁCTICA REAL El “Primer ciclo de Diálogos Ciudadanos” concluyó con la necesidad de garantizar normativam­ente la participac­ión política de mujeres hacia una mejor calidad de la democracia y de un Estado que responda a las necesidade­s. El encuentro fue vía Zoom. Imagen del encuentro virtual que se realizó recienteme­nte. Fue el último del ciclo de diálogos ciudadanos. ó Recién en 1961 las mujeres fueron considerad­as ciudadanas en Paraguay, con la Ley Nº 704, que estableció su derecho al voto. No prosperó la igualdad Una de las manifestac­iones a favor de la paridad. Foto de la página de Somos la mitad, queremos paridad. ó í La serie de capacitaci­ones sobre la importanci­a de la participac­ión política de las mujeres fue organizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Fundación Centro de Informació­n y Recursos para el Desarrollo (CIRD), con el objetivo de “enriquecer el discurso social y político hacia un Estado que responda mejor a las necesidade­s ciudadanas”, según dijo el Dr. Agustín Carrizosa, presidente de la Fundación CIRD. Durante el encuentro, Clyde Soto, investigad­ora social del Centro de Documentac­ión y Estudios (CDE), hizo un abordaje histórico de la lucha de las mujeres por participar en la vida política del país. “Recién en 1961 las mujeres fueron considerad­as ciudadanas en Paraguay, con la Ley Nº 704, que estableció su derecho al voto. “Debieron pasar más de 30 años para que la Constituci­ón de 1992 consagre, por primera vez, la igualdad plena entre mujeres y hombres, obligando al Estado a adoptar mecanismos y a promover el acceso de las mujeres a funciones públicas”, comentó. Soto mostró la evolución de la participac­ión de las mujeres en Paraguay. “Desde 1993 se registra un aumento de 2,8% de mujeres ocupando cargos públicos en cada elección. Comenzamos con 5,6%, en el 1993, y en el año 2018 llegamos a 16,8%. Con este aumento sostenido alcanzaría­mos la paridad recién en el año 2073. Por eso es tan importante avanzar en la legislació­n de paridad en Paraguay”, dijo. En 1996, el Código Electoral incluyó por primera vez la obligación de que los partidos cumplan con una cuota mínima del 20% para mujeres en las internas partidaria­s, pero la medida nunca pudo ser mejorada a fin de cumplir el precepto constituci­onal de igualdad. En el 2003 se presentó al Congreso el proyecto de elevar la cuota mínima a una “cuota paritaria”, del 50%, que no prosperó. En el 2008 otro proyecto planteó la paridad con alternanci­a, sin éxito. Por su parte, Guillermin­a Martín, asesora regional del PNUD, explicó que las reformas legales “siguen siendo un motor de cambio sustancial hacia la democracia paritaria. Las leyes de cuotas y de paridad han producido cambios positivos en los países, obviamente acompañada­s de transforma­ciones sociales. Los congresos con paridad lograron mejorar la calidad de sus legislacio­nes, especialme­nte en materia de salud, educación, entre otros”, explicó durante el encuentro. Clyde Soto también admitió que, si bien hay que legislar, “no basta con tener la ley porque si la mentalidad sigue siendo discrimina­toria, será letra muerta. Se debe acompañar con educación, conciencia­ción, debate. Es una lucha de largo plazo, pero los cambios también son de dimensione­s globales”, refirió. á ó “Si sumamos los da tos de discrimina­ción la violencia, cerca de 92% de las mujeres su frieron estas situacione en su trayectori­a polí tica, lo que equivale a de cada 10. Lo que est en juego es la recon figuración del poder que está directamen­t relacionad­a con la ca lidad de la democracia” dijo Tannya Mongelós. “Hay que entende que las democracia­s im plican posibilida­d d una participac­ión real d mujeres en la arena po lítica, porque es repre sentación de la sociedad Los partidos político deben alimentars­e de di versas voces porque l realidad social es diver sa. Esto se logra co legislació­n”, dijo Gui llermina Martín, asesor regional del PNUD. Tannya Mongelós y Leticia Alcaraz, del equi po CIRD, presentaro­n los resultados de la “En cuesta sobre el alcance y las caracterís­ticas de la discrimina­ciones de género hacia las mujeres e el ámbito político partidario”, para identifica prácticas que constituye­n obstáculos de par ticipación. El estudio reveló que el 88% de las mujere fueron víctimas de discrimina­ción y que el 37% sufrió violencia durante su militancia. Durante l campaña electoral, las formas de violencia llega al 64%, con intimidaci­ones e insinuacio­nes d que las mujeres “no deberían participar”, segú explicaron.