El Periódico Aragón : 2020-10-18

Más Periódico : 38 : 4

Más Periódico

%& 0$56#3& %&- NÂT 1FSJÒEJDP &&66 "/5& &- "#*4.0 .JMJDJBT EFTJOGPSNB­DJÒO Z UBNCPSFT EF HVFSSB DJWJM el presidente Donald Trump. Cuando el dejó su futuro en el aire, advirtió que habría impeachmen­t iBMHP QBSFDJEP B VOB HVFSSB DJWJMu si los demócratas lograban apartarle del poder, y antes de que empezaran a emitirse los primeros votos por correo, ya había proclamado que habrá un fraude masivo el 3 de noviembre. % i-B ØOJDB NBOFSB FO RVF QPEFNPT QFSEFS FT TJ MBT FMFDDJPOFT TPO BNBÑBEBTu urante la oleada de incendios que asoló la costa Oeste de Estados Unidos el pasado agosto, no solo el fuego se propagó a una velocidad incontrola­ble. También lo hizo la desinforma­ción. En las zonas rurales de Oregón, vigilantes armados con rifles de asalto tomaron las carreteras de acceso a la región ante el rumor extendido de que los incendios estaban siendo propagados por militantes de extrema izquierda. No era más que un bulo, negado por las autoridade­s locales, pero sirvió para anticipar los riesgos que enfrenta el país en estas elecciones presidenci­ales. Casi la mitad de la población no cree que serán limpias y honestas, según un sondeo reciente de YouGov, y tanto la desinforma­ción como la amenaza de violencia están por todas partes. Nadie ha contribuid­o más a inflamar las tensiones y sembrar las dudas sobre los comicios que dijo en agosto. El mantra ha calado en la América conservado­ra. Por sus ondas y redes sociales proliferan todo tipo de escenarios conspirato­rios que avalan las teorías del presidente y preparan el terreno para una respuesta armada de los de la derecha. Un cargo público como Michael Caputo, uno de los coordinado­res de la respuesta sanitaria /BEJF IB DPOUSJCVJE­P NÂT B JOGMBNBS MBT UFOTJPOFT Z TFNCSBS EVEBT TPCSF MPT DPNJDJPT RVF FM QSPQJP QSFTJEFOUF patriotas 1306% #0:4 .JFNCSPT EF FTUF HSV QP EF FYUSFNB EFSFDIB FO 4BMU -BLF $JUZ EPOEF TF DFMFCSÑ FM EFCBUF FOUSF .JLF 1FODF Z ,BNBMB )BSSJT SJBT TPCSF RVF JSÂ IPMHBEBNFO­UF QPS EFMBOUF FO MB OPDIF FMFDUPSBM QFSP QFSEFSÂ DVBOEP BDBCFO EF DPOUBS MPT WPUPT QPS DPSSFP 4V QMBO FT BÑBEJS NJMMPOFT EF WPUPT GSBVEVMFOU­PT RVF QVFEFO DBODF MBS UV WPUP Z EBSMF MB WVFMUB B MB FMFDDJÒOu TPMP FM EÍB EF MBT FMFDDJPOFT TJOP FO WPUP BOUJDJQBEP Z FO MBT KVOUBT EF DPOUFP &M QSFTJEFOUF 5SVNQ WB B HBOBS /P EFKÉJT RVF MP SPCFOu Proud Boys, que días después apareció vinculado a una trama desarticul­ada en la que al menos 13 imputados intentaban derrocar al gobierno demócrata de Michigan y secuestrar a la gobernador­a y Sobre el papel son gente que sigue procesos de entrenamie­nto y cuya actuación tiene claros límites legales, con variacione­s por estados, de qué pueden hacer y qué no en los centros de voto. Pero Trump está tensando la cuerda. Ya se ha quejado de que se les impide el acceso (una falsedad). Ha puesto sobre la mesa su deseo de enviar a El Departamen­to de Seguridad Nacional ha señalado en un informe a cuyo borrador ha tenido acceso que iKV[HBSMBu The New York Times decía el vástago del presidente en un vídeo de septiembre que Twitter etiquetó con una alerta. 6O iFKÈSDJUPw FO MBT VSOBT iMPT NÂT QPTJCMFT QVOUPT DSÍUJDPT QBSB QPTJCMF WJPMFODJBu iMVHB SFT EF WPUP BDUPT EF SFHJTUSP EF WP UBOUFT Z SFVOJPOFT NBTJWBT BTP DJBEBT B MB DBNQBÑBu son Estas elecciones presidenci­ales son los primeros comicios desde 1982 en los que el Comité Nacional Republican­o puede volver a mandar observador­es a los centros de voto (lo tuvo prohibido tras un caso de intimidaci­ón en Nueva Jersey para el que contrataro­n a agentes de la ley fuera de servicio). La campaña de Trump también ha montado un imponente operativo, con un presupuest­o de decenas de millones de dólares y un equipo específico asignado a las Operacione­s del Día de las Elecciones (EDO por sus siglas en inglés), que incluye movilizar a 50.000 de esos observador­es en 15 estados clave. i/FDFTJUBNPT RVF UP EPT MPT IPNCSFT Z NVKFSFT GÍTJDB NFOUF DBQBDFT TF VOBO BM FKÉSDJUP QBSB MB PQFSBDJÒO EF TFHVSJEBE FMFDUPSBM EF 5SVNQ /FDFTJUBNPT RVF OPT BZVEÉJT B PCTFSWBSMP­T OP iTIFSJGGT BHFOUFT EF MB MFZ Z GJTDBMFTu idea que más de uno ve como intimidaci­ón. Y cuenta con William Barr, el fiscal general que ha colaborado con Trump en la peligrosa politizaci­ón del Departamen­to de Justicia, que se ha mostrado dispuesto a enviar a agentes federales si hacen falta Y la explosiva situación puede ser aún peor. Trump ya desplegó la Guardia Nacional contra manifestan­tes pacíficos en Washington DC y a agentes federales en Portland y Seattle para proteger edificios. Ha dicho que podría invocar la ley de insurrecci­ón de 1807 y en i-B J[RVJFSEB iQBSB DVNQMJS MB MFZu SBEJDBM TF FTUÂ QSFQBSBOEP QBSB SPCBS MBT FMFDDJPOFT B NJ QBESFu IB EJDIP 5SVNQ +S Peor aún, tanto Trump como sus aliados, incluyendo su hijo Donald Jr, están llamando a sus seguidores a implicarse y su lenguaje es explosivo. iEFTQMFHBS GVFS[BT NJMJUBSFTu iDJVEBEFT EJSJHJEBT QPS EFNÒDSB UBTu iQSPUFHFS WJEB Z QSPQJF EBEu para Y no es descabella­do pensar que, aunque la ley se lo impida, podría intentar desplegar personal militar o federal en los comi- &- )*+0 %POBME 5SVNQ +S IB DJFOEP DBNQBÐB B GBWPS EF TV QBESF FM EPNJOHP QBTBEP FO 0SMBOEP 'MPSJEB i-B J[RVJFSEB SBEJDBM FTUÂ QSFQBSBOEP FM UFSSFOP QBSB SPCBS FTUBT FMFDDJPOFT EF NJ QBESF &TUÂO EJTFNJOBOE­P IJTUP &M UPSUVPTP DBNJOP IBTUB FM EF FOFSP BM NFOPT tados definitivo­s, asegurando la reunión de los electores del colegio electoral que este año se reúnen en cada capitolio estatal el 14 de diciembre. Pero perfectame­nte puede suceder que haya estados que para entonces no hayan terminado de contar, ya sea por retrasos ante la avalancha de votos por correo, ya por las demandas que se dan casi por seguras. Y se abre la primera gran grieta. Sería posible que los gobiernos estatales decidan sus propios electores, evidencian­do aún más uno de los problemas democrátic­os del sistema de colegio electoral, que elude la elección directa. Y tampoco se puede descartar, por vacíos legales, que en los estados donde las legislatur­as y el gobernador son de distintos partidos - os expertos, académicos y estrategas de las campañas llevan meses calculando y preparando escenarios de lo que puede pasar en EEUU. El caos aparece en muchos de ellos. También, la incertidum­bre. Porque la enmienda 20 de la Constituci­ón es cristalina en que el mandato de un presidente a las 12.00 del mediodía del día 20 de enero, pero la ley Electoral de 1887 que guía los pasos previos y que los expertos definen como iFOSFWFTB EB F JNQFOFUSBC­MFu iDPOGVTB Z FT QBOUPTBu iVOB DJÉOBHB EF BNCJ HÚFEBEu -B QSJNFSB GFDIB y no permite asegurar que entonces habrá solo un candidato que se presente a tomar el relevo. La primera fecha clave en el proceso tras las elecciones es el 8 de diciembre. Esa es la fecha que este 2020 está marcada por ley para que los estados envíen sus resul- DMBWF USBT MB FMFDUPSBM FT FM EF EJDJFNCSF DVBOEP MPT FTUBEPT UJFOFO RVF JOGPSNBS EF MPT SFTVMUBEPT EFGJOJUJWP­T %6&-0 (FPSHF #VTI Z "M (P SF FM EFEJDJFNCS­FEFM EFTQVÈT EF RVF FM QSJNFSP GVF SB EFTJHOBEP QSFTJEFOUF iEFCF BDBCBSu