El Periódico Aragón : 2020-10-18

Tele + Radio : 78 : 66

Tele + Radio

A Y en este estado de cosas, con millones de indígenas alegres mientras les sacaban las entrañas para contentar a las caprichosa­s deidades de los hijos del Sol y de la Luna –los beatíficos monarcas de estos rumbosos imperios precolombi­nos–, van los malvados y sanguinari­os españoles en 1492 y no se les ocurre mejor cosa que embarcarse bajo la guía de un marino genovés de nombre y conquistar esas tierras, hasta entonces embriagada­s de dicha y regocijo indigenist­a. Al parecer de algunos de estos indocument­ados, los caciques autóctonos sí que sabían explotar con agrado a las felicísima­s gentes de esas tierras, y no los espseudohi­storiadore­s de la nada alzan por doquier sus voces incompeten­tes, algunas muy disparatad­as, para decir que los pueblos indígenas del continente que desde comienzos del siglo XVI se llama América vivían tan contentos ellos, sometidos con gusto al dominio de las amables aristocrac­ias mexicas (los aztecas de toda la vida), mayas e incas. Al parecer eran muy dichosos trabajando de sol a sol como esclavos para sus amorosos caciques, y se mostraban tan alegres como unas castañuela­s cuando los capturaban como a alimañas, les arrancaban el corazón y las tripas y los masacraban, con mucho cariño, eso sí, para ofrecer su sangre a sus benéficos dioses. pañoles, tan perversos ellos que tuvieron que engañar con malas artes a millones de indios para que los ayudaran a acabar con aquellos tiempos tan felices y con ese paraíso terrenal donde la democracia, los derechos humanos y la bonhomía reinaban por doquier hasta la llegada de los perversos europeos. Y es que los reyezuelos locales de Technotitl­án, Chichén Itzá y Cuzco mataban, torturaban, expoliaban y saqueaban a sus propios pueblos con mucho más estilo que los españoles; porque donde haya un indígena liquidando a los suyos, que se quiten de en medio los invasores foráneos: ¡dónde va a parar! ndan estos días algunos aspirantes a salvapatri­as ajenas (entre ellos hay quienes no tienen la menor idea de lo que hablan) proclamand­o que el 12 de octubre no hay nada que celebrar, confundien­do, como es costumbre entre tanta ignorancia, «celebrar» y «conmemorar». Es cierto que la RAE considera términos sinónimos estas dos palabras, pero no son etimológic­amente lo mismo. «Celebrar» significa festejar, en el sentido de alegrarse rememorand­o un hecho significat­ivo o un triunfo, en tanto «conmemorar» deriva de recordar con la memoria, es decir, evocar un asunto del pasado. Bien, pues estos días esos Salón Dorado La Hispanidad y la pseudohist­oria Cristóbal Colón, José Luis Corral = *Escritor e historiado­r www.elperiodic­odearagon.com Prensa Diaria Aragonesa, SAU, Zaragoza, 1998. Todos los derechos reservados. Prensa Diaria Aragonesa, SAU, se reserva todos los derechos inherentes a la publicació­n de El Periódico de Aragón, sus suplemento­s y cualquier otro producto de venta conjunta, sin que pueda reproducir­se ni transmitir a otros medios de comunicaci­ón, total o parcialmen­te, el contenido de dicha publicació­n diaria, sin el previo consentimi­ento o autorizaci­ón por escrito de la empresa editora. Año XXX. Depósito Legal Z-2126-90 Gente a la últim@ =