El Periódico de Catalunya (Castellano) : 2019-06-19

Programaci­ón Tv : 64 : 64

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C Albert Rivera iudadanos ha pedido el cese de la convivenci­a con en el Ayuntamien­to de Barcelona. Esta iniciativa solo se puede entender desde la incomodida­d que crea la indiscipli­na en cualquier partido. Únicamente desde ese punto de vista, triste en realidad, se explica. La decisión, en lo demás, es una muestra brutal de incoherenc­ia. Porque regalando sus votos a para quitarle la alcaldía a ERC, hizo el pasado fin de semana lo que habría hecho Ciudadanos en su etapa original, y me atrevería decir que hasta hace muy pocos meses. Ya imagino que Ciudadanos hubiera preferido ganar las elecciones municipale­s, pero es que no fue así. La obligación de los políticos es solucionar problemas, no crearlos. Entiendo que a no le guste escuchar a un día sí y otro también criticar sus pactos con Vox y pedir el aislamient­o de la extrema derecha. Ese es un tema. Oiga, no aprueba lo que hace el partido, pues hasta luego. Pero darle un puntapié por impedir el acceso a los independen­tistas a las institucio­nes es otro tema, y es el mismo que defendían los naranjas hace cuatro días. El que ha cambiado es que ahora solo piensa en Madrid. El partido de surgió para frenar y combatir a los independen­tistas por encima de todo; cosa que ha hecho de principio a fin. El partido de fue creciendo alegando que era el único partido con sentido de Estado: el Estado por encima de todo, España por encima de todo, «ni rojos ni azules», decía el líder. Esto es lo que hizo el pasado sábado al orillar los colores para actuar en función de unos principios concretos que a veces te obligan a hacer no lo que te gusta, sino lo menos malo. El problema es que en este país se han criminaliz­ado los pactos entre distintos, porque solo se piensa en los votos. Acaban unas elecciones y ya están actuando en función de las siguientes. Y lamentable­mente, los partidos en general han llegado a la conclusión de que no renta actuar como lo ha hecho De este hombre se podrán decir muchas cosas, pero si hablamos de Ciudadanos, me parece más reconocibl­e en estos momentos su comportami­ento que el de Al contrataqu­e Manuel Valls Valls Albert Rivera Rivera Valls Valls. Valls Rivera. Manuel Valls, Ada Colau ¿Quién ha cambiado? ¿Cuál era si no la alternativ­a de la formación naranja en el Ayuntamien­to de Barcelona? ¿Obligar a a pactar con ERC para poder rascar votos con su presunto independen­tismo? Colau Rivera, ☰ el Periódico ISSN 1578-746X www.elperiodic­o.com El Periódico de Catalunya, SL. Tel: 93 265 53 53. Suscripcio­nes y atención al lector: 93 222 27 22. Atención al punto de venta : 93 222 56 66. 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En la escuela siempre era la solista del coro folclórico, aprendí a cantar jazz con un casete de Ella Fitzgerald y cuando trabajaba en la empresa nacional de teléfonos me apunté al coro para cantar nada más y nada menos que la oratoria completa de de Händel. POR Gemma Tramullas Esta conversaci­ón avanza a trompicone­s salpicada de holas, adioses y chéveres dirigidos a vecinos y conocidos del barrio barcelonés del Poble Sec, además de fragmentos de de Händel y el musical cantados a pleno pulmón. Un fondo humano y musical para acompañar el relato de Cecilia Bellorín (Caracas, 1955), que hoy actúa con la comedia musical ¿Se siente un poco decepciona­da? El Mesías Cabaret — El Mesías — A veces tengo mis bajones. No sé si no hice las cosas bien o no toqué las teclas adecuadas, pero tengo mi minifama: he sido muy conocida en el metro, en la calle, en el barrio… Esto es un triunfo. Triunfar no es salir en la tele, sino estar contenta con lo que haces y satisfecha de poder transmitir lo que quieres. ¿Y cuándo le picó el gusanillo del teatro? — — En Londres, donde descubrí las comedias musicales. Yo quería ser una que canta, actúa Cosas de negros or Black is beautiful (ocurrencia­s de una actriz desemplead­a) allround Sí, la estrené en el Sidecar el 19 de junio de 1996. ¿Le parece una exageració­n? ¿Cree que debería tirar ya la toalla? vigente, porque dentro de 20 o 30 años aún habrá gente hablando tonterías del color de la piel. era contar mi historia y reivindica­r la negritud. artist, y baila. Se adelantó a una reivindica­ción que ahora está en auge. en La BiblioMusi­CineTeca del barrio. La cita es a las 20.30 horas. — Se empeñó en ello. — Pero dice que su espectácul­o no es antirracis­ta. — — Cuando volví a Venezuela empecé a estudiar secretaria­do y por la noche me inscribí en el Centro Es— Al contrario. Me parece una proeza. — — En 1986 leí unas declaracio­nes de una actriz negra, Soraya Sanz, en las que de- ☰ Lleva 23 años haciendo la misma obra. — — Porque no nació con esa voluntad. Yo lo que quería — El mensaje de la obra sigue

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